Inicio / Tratamientos / Artroscopia de rodilla
Pequeñas incisiones, visión directa de la articulación y una prioridad clara: conservar tu rodilla.
La artroscopia permite ver y tratar el interior de la rodilla a través de dos o tres incisiones de menos de un centímetro, con una cámara de alta definición e instrumental específico. Frente a la cirugía abierta, supone menos agresión a los tejidos, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida. Es la herramienta central de la traumatología deportiva y la técnica en la que estoy subespecializado.
El menisco es el amortiguador de la rodilla: cada fragmento que se pierde aumenta la carga sobre el cartílago y el riesgo de artrosis futura. Por eso mi primera opción, siempre que la rotura es reparable, es la sutura. Recortar es a veces inevitable, pero nunca debería ser el automatismo. Te explico cuándo se puede suturar un menisco →
La artroscopia de rodilla se realiza habitualmente en régimen ambulatorio o con estancia corta, con anestesia adaptada a cada caso, en el Hospital IMED Elche o IMED Alicante. La duración típica va de 30 a 60 minutos según el gesto. Sales del hospital caminando con apoyo protegido y un plan de recuperación por escrito.
Control de la inflamación, movilidad precoz y apoyo según el gesto realizado (inmediato en meniscectomía; protegido en sutura).
Marcha normal y fuerza básica en meniscectomía parcial; protección de la cicatrización en sutura meniscal.
Retorno progresivo a la actividad física general; en sutura, progresión guiada de carga y movilidad.
Vuelta al deporte según el gesto y los criterios de fuerza y control — antes en meniscectomía, más tarde en sutura.
No. Muchas roturas degenerativas responden bien al tratamiento conservador. La cirugía se reserva para dolor mecánico, bloqueos o derrames de repetición, y para roturas traumáticas en pacientes jóvenes, donde además se intenta suturar.
Si la rotura lo permite, suturar: conserva la función amortiguadora y protege el cartílago a largo plazo. La recuperación es más lenta que recortar, pero en pacientes jóvenes y activos la inversión suele merecer la pena. Cuando no es reparable, se retira solo el fragmento dañado.
Orientativamente: vida normal en 2-4 semanas tras meniscectomía parcial; en sutura meniscal, los plazos se alargan (4-6 meses para el deporte) para proteger la cicatrización. Cada caso se pauta individualmente.
En general, no es el tratamiento de la artrosis establecida; ahí las opciones van del tratamiento conservador y las infiltraciones a la cirugía en fases avanzadas. La artroscopia se reserva para problemas mecánicos concretos bien seleccionados.
Una exploración a tiempo distingue lo que se resuelve con tratamiento conservador de lo que conviene operar pronto para conservar el menisco.
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